Gestos como hacer los cuernos o sacar la lengua tienen más de dos mil años de antigüedad Domingo, May 4 2008 

Uertere pollicem” resonó en el Coliseo. El emperador acababa de ordenar la muerte de uno de los gladiadores extendiendo el pulgar hacia abajo. No hace falta haber sido extra en Ben-hur para saber que aquello significaba la máxima pena. Pero, ¿sacarse la lengua significaba burla? ¿Hacer los cuernos resultaba grotesco? ¿Había algún gesto que escondiera intención seductora? Un innovador estudio de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y de Barcelona ha recogido 110 gestos de la época romana que perduran en nuestros días. El equipo dirigido por las doctoras Maria Antonia Fornés, del departamento de Filología Española de la UIB, y Mercè Puig ha recurrido a fuentes escritas y artísticas. El resultado es una base de datos con todos los signos y 580 textos que los documentan.

En España, Italia, Brasil, Uruguay y Argentina es común felicitar los aniversarios estirando de las orejas a los cumplen años. El origen de esta costumbre está en la época romana. Antiguamente se hacía un gesto muy parecido: se tocaba el lóbulo de la persona a la que habían de recordarle algo. Asimismo, también se tocaban su propio lóbulo cuando querían hacer memoria. Por ello, hoy se tira de la oreja cuando alguien cumple años: para recordarle el tiempo pasado.

“Pero él, llevándose el índice a los labios, atónito por el miedo, dijo: calla, calla”. Se trata de un texto de Apuleyo, concretamente de Las metamorfosis (la única novela romana que ha sobrevivido entera), que ha dado cuenta de un gesto muy común entre nosotros, el de imponer silencio.

Uno de los emblemas más interesantes es el del gesto que hacían los romanos a la hora de afirmar o negar. Para comunicar aprobación se hacía lo mismo que ahora: mover la cabeza arriba y abajo. No obstante, la sorpresa ha llegado al investigar la negación. Aunque los romanos conocían el movimiento lateral de izquierda a derecha, no era éste el que utilizaban normalmente para decir no, sino que tiraban la cabeza hacia atrás. Lo más curioso es que este emblema existe todavía en la Italia meridional, al sur de Nápoles; como también perdura en Sicilia, Malta, Grecia y Turquía.

Los romanos podían expresar con los dedos cualquier número entre el uno y un millón. El sistema consistía en representar las unidades con dieciocho gestos distintos realizados con los dedos de la mano izquierda (el corazón, el anular y el meñique expresaban las cifras del uno al nueve, y con el pulgar y el índice las decenas). Con la mano derecha se expresaban las centenas y millares mediante 18 gestos. La posición de las manos respecto al pecho, el ombligo o el fémur expresaban las decenas y centenas de mil. Para el millón se entrelazaban las manos.
Levantar el dedo corazón manteniendo la mano cerrada era un gesto obsceno que intentaba reproducir un pene erigiéndose desde el escroto. “¿También tú te burlas de mí, ladrón, y me muestras el dedo impúdico cuanto te amenazo?”, reza un poema romano.
En latín se llama crepitus digitorum, el gesto de chasquear los dedos servía para enviar una señal a alguien para que hiciera alguna cosa que ya se sabía. Tíbulo lo nombra en sus Elegías como la manera de ordenar a su mujer que le abra las puertas de casa. Existe un mosaico del siglo VI d. C. con un personaje que hace el gesto de los cuernos con una mano: levantar los dedos meñique e índice con el puño cerrado. Su significado variaba si se hacía hacía arriba o hacia abajo. De ésta última manera significaba, como hoy, alejar el mal. Es, por tanto, un gesto de protección, como también lo es cruzar los dedos índice y corazón. Eran símbolos de defensa ante el mal de ojo.

El gesto en tono de burla para advertir a alguien que pare de hablar cuando su verborrea se hace insoportable permanece igual hoy. Consiste en mantener los dedos juntos y estirados horizontalmente y juntarlos y separarlos alternativa y rápidamente del pulgar.

Sentarse con las piernas cruzadas era considerado maléfico en la antigua Roma. También lo era sentarse con las manos entrelazadas y colocadas sobre una rodilla o con los dedos entrelazados. En concreto, estas posturas podían perjudicar algunos procesos como el parto (estaba prohibido sentarse así delante de una mujer embarazada) o la toma de decisiones en una reunión.
Para los romanos, el que se palpa la barba habla calmosamente. La costumbre de afeitarse con un barbero no comienza hasta el siglo II a. C. La doctora Fornés afirma que “de hecho, los primeros barberos, procedentes de Sicilia, llegaron a Roma el año 300 a. C., aunque los romanos ya se afeitaban solos mucho antes”.

Los discursos del dictador italiano Benito Mussolini recogían gestos de la época romana. Se refiere a ello Petronio, cuando habla de un personaje que sabe que recibirá una herencia y estaba orgulloso de su recuperación moral y económica. De esta manera, levantando la barbilla, manifestaba su orgullo.

Este gesto no es hoy, como tampoco lo era en la antigua Roma, señal de buena educación. Los romanos consideraban que mantener la nariz limpia era símbolo de buena educación. Sonar a otra persona era una gesto con otro significado: tratarlo como a un niño.

Estaba prohibido sacar la lengua, incluso cuando se tosía, y pasarse la lengua por encima de los labios. Estos gestos podían dar a entender a otra persona que se estaba invitando a una relación más íntima. No obstante, sacar con fuerza la lengua se entendía como una burla. Las primeras manifestaciones que los investigadores han encontrado sobre ello se refieren a “irreductibles” galos que se burlaban de los romanos. Aún así, parece que el gesto ya se hacía en las culturas mediterráneas antiguas, como indica un pasaje de la Biblia (Isaías 57,4).

Juntar los dedos índice y pulgar, y besarlos se realizaba como gesto a las estatuas de dioses o al entrar en lugares sagrados. Hoy se utiliza tanto para lanzar un beso a alguien como para expresar satisfacción ante una cosa que ha gustado mucho.

En la antigua Roma era común que el amante o un familiar del moribundo le besase en la boca para recibir el alma de la persona que dejaba este mundo. Esto se puede trasladar también hoy en día. La prensa coincidió en interpretar el beso de Madonna a Britney Spears como el traspaso de un cetro: el de reina del pop.

“Imitar con la manos unas orejas blancas”. Mostrar las palmas de las manos con el pulgar tocando las orejas y moviendo los dedos también significaba burla hace dos mil años. Para los romanos, era imitar las orejas de un asno. El estudio se puede encontrar en el libro El porqué de nuestros gestos. La Roma de ayer en la gestualidad de hoy (Ed. Octaedro-UIB), de Mª Antonia Fornés y Mercè Puig.

Una portada vergonzosa Martes, Mar 11 2008 

El periódico ‘La Nación’ del domingo 09 de marzo 2008 publica la portada que ustedes pueden ver junto a estas líneas.

Ajeno totalmente a la polémica sobre la actuación de la ministra de Educación en el caso de las subvenciones escolares, lo que me preocupa particularmente es el mal uso del lenguaje que periódicos importantes, como ‘La Nación’, se permiten llevar a cabo, incluso utilizando grandes titulares.

Me da igual que la palabra ‘linchaje’ sea de uso común en Chile, como ’salvataje’ y otras barbaridades lingüísticas. El caso es que dicha palabra, ‘linchaje’, NO EXISTE, ni en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) ni en el Diccionario Panhispánico de Dudas.

La utilización de palabras inexistentes no sólo daña y perjudica a la lengua española, sino también a quienes las emplean y a los medios de información que las reproducen, porque la calidad de la información y su prestigio en general se resienten, y generan muchas dudas sobre el nivel cultural de los profesionales que cometen estos graves errores.

Compañeros periodistas, más corrección en el lenguaje, por favor.

Casco para videojuegos Domingo, Feb 24 2008 

Titular de ‘La Tercera’, 24 de febrero 2008:

“Crean casco que permite controlar videojuegos con el pensamiento”.

Me apuesto cualquier cosa a que, en la mitad de los individuos que lo prueben, no funciona.

Lamentables muestras de incultura Miércoles, Feb 20 2008 

La reciente encuesta de la Fundación Futuro sobre el nivel de cultura de los chilenos, en la que se les concede una puntuación media de 4,1 (es decir, aprobado pero ‘por los pelos’), me ha dejado con un regusto amargo en la boca.

No soy chileno, pero amo profundamente a este país y a sus gentes. Y me da mucha tristeza constatar que, por lo que suele verse en los canales de televisión abierta y leerse en los periódicos, a los chilenos parece gustarles más la farándula y lo superficial que interesarse realmente por temas culturales.

En las micros, en el Metro, cotidianamente contemplo y observo preocupantes muestras de ignorancia. Ya no hablemos del lenguaje, porque me da la impresión (por el tiempo que llevo aquí viviendo) de que muchos chilenos apenas sobrepasan las doscientas palabras en su uso diario del lenguaje, y prácticamente todo es reducido a los sinónimos casi universales de ‘weá’ ó ‘weón’ (supongo se escribe así).

La gente joven, los adolescentes y estudiantes, andan hablando una mezcla de grosería, incultura y superficialidad que me hace dudar seriamente de la calidad de la enseñanza en los centros educativos, da igual que sean privados o públicos; aunque los primeros presuman de que sus alumnos alcanzan los mejores puntajes nacionales, luego la realidad en la calle parece desmentirlo…

Apenas hay programas culturales y educativos en la radio y en la televisión. No se enseña castellano, o español, da igual; no se enseña gramática, ni ortografía, ni una correcta redacción; he visto escritos de profesores o profesionales a los que se les supone un elevado nivel cultural, con tremendas faltas ortográficas y con redacciones confusas y prácticamente ininteligibles; es decir, que no saben siquiera escribir correctamente.

Siempre he escrito y defendido que un país que pierde su cultura pierde también su identidad. La cultura debe llevarse siempre encima. La cultura se vive, se estudia, se mantiene. Independientemente de polémicas sobre grupos étnicos, Chile tiene una cultura inmensa, un riquísimo patrimonio histórico y cultural, unas hermosas tradiciones y unos mitos fabulosos, que forman parte de la cultura popular y se han ido transmitiendo de generación en generación.

Y no puede Chile permitirse que todo este amplio y rico bagaje se pierda, o quede marginado o dejado de lado por la incultura hoy día imperante, por estas muestras de vaciedad que lo reducen todo a ‘weás’ y que dejan una imagen ciertamente triste de los chilenos y del propio país como tal. Las instituciones, el Estado, deberían ponerse las pilas urgentemente y empezar a trabajar en serio para cambiar esta imagen. Ahora que llega el Bicentenario, Chile debe estar a la altura que le corresponde.

Otra palabra inventada: “salvataje” Domingo, Ene 6 2008 

¿Por qué hablan y escriben tan mal, a veces, los chilenos?

Quiero referirme hoy al uso frecuente de otra palabra inventada: “salvataje“. En este caso, y por lo que veo según los resultados de la búsqueda de tal palabreja en Internet, debo añadir también en el mismo saco a los uruguayos, los argentinos, los peruanos, los ecuatorianos… ya que, por lo que descubro gracias a Google, todos ellos, y no sé en cuántos países más de Sudamérica, la usan también con asiduidad.

Yo la escuché y leí por primera vez en Santiago, a finales del pasado mes de noviembre, cuando todas las fuerzas políticas se pusieron, inaudita y sorprendentemente, de acuerdo para firmar el protocolo del pacto contra la delincuencia. Ese día, el senador de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín, dijo textualmente: “La voluntad de la Alianza por sacar acuerdos de esta naturaleza estará siempre ligada cuando haya problemas graves, sin solución. (…) En el Transantiago también lo vamos a hacer. Cada vez que sea necesario hacer una especie de salvataje, la Alianza estará disponible para apoyar al Gobierno”.

Después, la he escuchado con frecuencia en boca de políticos de distintas tendencias, de comunicadores, periodistas, ‘opinólogos’ (¿otra ‘palabreja’? habrá que estudiarlo…)…

Es muy cierto que las lenguas están en continuo cambio y evolución, ya que están tan vivas como las personas que las utilizan. También es verdad que la Real Academia Española de la Lengua, en unión con otras reales academias, como la chilena, están terminando de elaborar el Diccionario Panispánico de Dudas, en el que se recogen muchas de las nuevas palabras y términos que el uso y la evolución del español en los distintos países donde se habla van generando.

Pero no es menos cierto que, por el momento y mientras los doctos y eruditos de la RAE no digan otra cosa, la palabra ‘salvataje‘ es una invención, ya que no aparece ni en el Diccionario de la Real Academia ni en el mencionado Diccionario Panispánico de Dudas. Por tanto, no es una palabra del español, por muy utilizada que sea. Posiblemente con el transcurso del tiempo acabe incorporándose al Diccionario. Pero mientras eso suceda, su uso no es correcto, y la palabras que deben emplearse son éstas: salvamento  o rescate.

La palabra ’señalética’ no existe Viernes, Ene 4 2008 

¿Por qué hablan tan mal, en ocasiones, los chilenos?

Desde que estoy acá en este bello y hermoso país, que tanto quiero por razones muy diversas (personales y familiares incluidas), no dejo de sorprenderme de que, en ocasiones, los ciudadanos chilenos hablen tan mal y cometan infracciones flagrantes contra la lengua española.

En este comentario me referiré a la palabra ‘señalética‘, que tanto oigo en los informativos, televisivos y radiofónicos, y veo en los periódicos, incluso en grandes titulares. Las noticias o comentarios que en Chile usan dicha palabra, hacen referencia a la presencia o ausencia de señales o símbolos, generalmente de tráfico o de circulación, aunque las hay de otros muchos objetivos.

Nunca antes, en mis muchos años de experiencia profesional como periodista y escritor, me había encontrado con esta palabra. Pero resulta que ahora, consultando diversas fuentes, entre ellas Internet a través del mejor de los buscadores, Google, esta palabra aparece por todas partes como definitoria de un nuevo concepto de diseño urbano. La señalética se apodera de las urbes. Ese ¿oficio?, ¿arte?, ¿diseño?, pretende orientarnos a través de ciudades y edificios con símbolos que sean de comprensión universal, por encima de la Babel idiomática. Gracias a la señalética todos aceptamos, por ejemplo, que una figura humana con un triángulo que comienza en las rodillas indica el baño de mujeres. Y por poner otro ejemplo, para no extenderme demasiado, los ideadores de señalética han logrado convencernos de que un cuadrado con una flecha hacia el exterior nos indica dónde está la salida. Y con la flecha hacia el interior, la entrada…

No seré yo quien niegue la utilidad de la señalética. De lo que sí quiero dejar constancia aquí es de que tal palabra ’señalética’ es una invención. No existe, ni en el Diccionario de la Real Academia Española (RAE) ni en el Diccionario Panhispánico de Dudas. En su lugar, opino modestamente, debería usarse la palabra correcta, que no es otra que ésta: señalización.

2008: Verano en Chile… y blog descongelado Martes, Ene 1 2008 

Me encuentro en Chile, por razones familiares y también personales.

Recién iniciado el nuevo año 2008, y estando ya en pleno verano (acá comenzó el 23 de diciembre; creo que nunca me acostumbraré del todo a estar en otro hemisferio y a que las estaciones van a la inversa que en Europa), me decido a ‘descongelar’ este blog o cuaderno de notas, que llevaba muchos meses ‘dormido’.

Reanudo así mi actividad como periodista y comentarista, que en los últimos tiempos había estado también ‘adormecida’ (por circunstancias que aquí no vienen al caso); con la intención de comentar -y criticar, cuando proceda- distintos aspectos de la actualidad de este grande y hermoso país, mi segunda patria.

Blog congelado Martes, Sep 11 2007 

Este blog lleva meses sin que se escriba en él ninguna nueva entrada. Desde principios del 2007 está, pues, ‘oficialmente congelado’. Hasta nuevo aviso, al menos. Los curiosos o despistados que se dejen caer por aquí pueden leer, si les apetece o no tienen nada mejor que hacer, las antiguas entradas o comentarios anteriores. O algunos de mis trabajos y ensayos que enlazo desde la sección de ‘Páginas’. O los reportajes que se recogen en la misma sección, que en su mayoría considero muy buenos y altamente recomendables para todo quien quiera estar informado de algunas de las realidades más tremebundas de nuestro mundo actual. Pero por ahora, no habrá más entradas en esta sección de posts, comentarios o como se quieran llamar. Otras ocupaciones y situaciones personales y familiares me han llevado a adoptar esta decisión de alejar al ‘curioso impenitente’ de más apariciones públicas en este blog.

España 2015: el Emirato Moro de Iberia Lunes, Mar 19 2007 

 

España se denominará ‘Emirato Moro de Iberia’ en el año 2015, mientras que las Islas Baleares pasarán a ser las ‘Islas Británicas’. La actual invasión de los ‘hooligans’ y de las hordas de turistas que llegan ahora cada verano a Ibiza y Formentera para beber como cosacos, drogarse y anularse totalmente un par de semanas de discoteca en discoteca, no será nada comparado con esta ‘previsión’… ¿se parece en algo a la realidad? Uno se atrevería a decir que sí… Y si no, lean esta seria entrevista y opinen ustedes mismos…

“Europa 2015″. Este es el lacónico título de un mapa más que singular que, no sin cierta dosis de humor, circula en el Viejo Continente y ya ha sido subido a Internet. Y fue en París, de donde viene llegando, que cayó en las manos del historiador y profesor chileno Julio Retamal Favereau.

En dicho mapa aparecen algunos países que en 2015 seguirán siendo ellos mismos: Portugal, Irlanda, Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, la República Checa, Serbia, Bulgaria, Rumania, Grecia…

Francia, en cambio, pasará a llamarse, siempre según este peregrino mapa, República Islámica de Nueva Algeria, en tanto que España será el Emirato Moro de Iberia, y suma y sigue: Inglaterra y Escocia aparecen como Pakistán del Norte; Alemania, Nueva Turquía; Bélgica es Belgistán; los Países Bajos, Euroindonesia; Italia, Federación de Albania; Bosnia, el Sultanato de Bosnia, y Rusia, la Gran Chechenia. Polonia curiosamente será … el Principado de Polonia.

El historiador chileno Julio Retamal cree que en 2015, en ocho años más, “eso no va a haber pasado todavía, pero si la tendencia demográfica europea continúa a la baja precipitada (hoy no sólo no se renueva, sino que desciende todos los años) y continúa la migración legal e ilegal que entra permanentemente a Europa procedente de países musulmanes, esto podría darse en unos 50 años”.

El profesor explica que hoy viven en Europa veinte millones de musulmanes. “Tienen muchos hijos y como la ley del país les prohíbe más de una mujer, quizás las otras son sus concubinas. Su tasa de nacimientos es muy superior a la europea. Me aseguran, no lo he visto, que han señalado a algunos medios que “la Alhambra de Granada debe volver a nosotros” y “la mezquita de Córdoba también”. Un alto prelado les habría contestado que la mezquita antes de serlo era una iglesia católica visigoda. “Primero llegamos nosotros y luego la recuperamos”, les habría recordado.

-¿Estamos ante una reconquista?

-Pretenden reconquistar pacíficamente Europa mediante la invasión progresiva de estas masas enormes que llegan del norte de Africa y del Africa sahariana. Los que están más al sur suelen ser cristianos. No todas las personas de color son mahometanas. Vi a muchos rezando y encendiendo velitas en las iglesias de Francia.

-Entonces no es un problema racial.

-De religión, diría yo. Calza con el choque de civilizaciones. Samuel Huntington (politólogo de Harvard) fue el primero en dar la voz de alerta de que el próximo cambio sería civilizacional y llevaría envuelto cultura, arte, vestimenta, religión.

-¿Y esto le preocupa al europeo?

-Está adquiriendo conciencia de que el asunto es más serio de lo que pensaron. Abrieron las barreras para que entraran los inmigrantes, pero las culturas actuales son muy refractarias a adaptarse al nuevo país. No ven a Europa como los emigrantes del siglo pasado veían EE.UU. Llegaban dispuestos a integrarse al “american way of life”. Muchos cambiaban sus apellidos para disimular su origen extranjero. Ahora las minorías quieren mantener a toda costa su identidad y tienden a no adaptarse, sobre todo quienes permanecen en la casa: la mujer, el niño, el anciano, que ni siquiera aprenden el idioma.

-Forman ghetos…

-Ciudades de tamaño mediano del centro de Inglaterra han sido invadidas en alguna medida más bien por paquistaníes, que fundan verdaderas ciudades paquistanas con sus propias mezquitas, madrasas, mercados, centros de actividades y donde sólo se habla la lengua de origen. Ese es el peligro: están construyendo enormes ghettos culturales y religiosos, y no aceptan la integración. Recordemos lo que pasó en Francia con el uso del velo por las mujeres… ¡Se determinó que desapareciera todo símbolo religioso: la cruz de los cristianos, el kippa de los judíos! Eso da una señal muy mala. Europa está cohibida, amedrentada por el Islam. Nadie se atreve a decir nada, salvo el candidato Jean-Marie Le Pen, porque, claro, él encabeza el sentimiento nacionalista. En Francia incluso han logrado fundar el primer liceo musulmán. Los mahometanos están exultantes. Consideran que no necesitan adaptarse a la cultura francesa sino constituirse en una especie de extensión de Arabia. Y esto es lo que indica este mapa. 

(Entrevista reproducida del diario chileno ‘La Segunda’)     

Ceguera mental Sábado, Feb 3 2007 

Creo que fue el gran escritor Borges quien dijo que el mundo es un sueño que soñamos todos, pero sólo cuando despertamos somos conscientes de la realidad.
Le he preguntado a distintos ibicencos que me he ido encontrando, por la calle, en el bar, en la tienda… qué piensan de la autovía Ibiza-San Antonio, de las obras de la carretera del aeropuerto… Algunos están en contra, otros expresan sus dudas… Pero la gran mayoría de ellos me han respondido que “es algo necesario” o “al final quedará bien”…

Es duro estar despierto, ver la realidad. Es más cómoda esa ceguera mental que es el egoísmo. Constato, tristemente, que a muchos ibicencos les falta empatía, ser conscientes de dónde viven. Creo que no hay nada más hermoso que estar orgulloso de la tierra donde uno ha nacido o que te ha visto crecer. 

Por ello me cuesta mucho entender cómo no hacen mucho más de lo que ahora están haciendo -prácticamente nada, muchos de ellos- para evitar el daño irreparable que, por intereses económicos y puramente especulativos, están ocasionando a la isla de Ibiza.

Yo que la siento como algo vivo, latente, la imagino llorando por dentro, herida, arrasada, destrozada… y ese dolor de la tierra que amo me traspasa el alma…

Vosotros que os llamáis ibicencos… ¡estáis ciegos! ¿No veis todo lo que está pasando? “Quedará bien…” ¡Sí, claro! Ciertos señores se llenarán los bolsillos de jugosas comisiones, otros verán como sus cuentas florecen gracias a la especulación urbanística (es noticia Marbella, si investigaran a fondo aquí en Ibiza, todo eso pasaría a ser ‘pecata minuta’)… Y en definitiva, Ibiza continuará siendo invadida, cada vez más, por el asfalto y el cemento, hasta que la ahoguen irremediablemente, y con ella a sus ciegos habitantes…

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